Capítulo 39: Un campeón del mundo para el banquillo: Kempes

El famoso delantero argentino campeón del mundo en su país con Argentina en 1978, Mario Alberto Kempes Chiodi, apodado “el Matador” llegó a San Fernando en enero de 2002 para abanderar un nuevo proyecto deportivo que solucionase los males del equipo en la temporada 2001/02 cuando formaba parte de la zona de descenso del Grupo IV de 2ª B. De repente ese cromo que poseíamos, ese recuerdo que muchos tenían de cuando vino con el Valencia en la Copa del Rey en aquella famosa eliminatoria, esa melena al viento que como futbolista solo veíamos en el único partido televisado del sábado o el domingo en los resúmenes de Estudio Estadio desembarcaba en La Isla de León.

Llegó como un bombazo y se tuvo que ir casi de puntillas. No vamos a desglosar su inmenso currículum deportivo, solo vamos a esbozar su efímero paso por el CD San Fernando.

La temporada 2002/03, segunda consecutiva en la división de bronce, comenzó con Pedro Buenaventura como técnico, pero fue cesado por los malos resultados: octava derrota y penúltimos en la tabla de clasificación. El presidente Mariano Serrano y “sus asesores” (así se hacían llamar) Ángel Serrano y Alberto Atanes pusieron el nombre de Kempes sobre la mesa como revulsivo para la afición y para el equipo. El representante de Mario, Horacio Fernández, residente en Chiclana, allanó las negociaciones. Los medios de prensa nacionales y provinciales se hicieron eco del ‘boom’. El 16 de enero de 2002 aparece a página completa, en la página 26 del Marca, la noticia con el siguiente titular:vKempes llega para salvar al San Fernando. Fue un fichaje más bien efectista, porque su currículum como técnico no tenía nada que ver con el de futbolista. Era todo un Willy Fog de los banquillos al pisar países como Bolivia, Albania, Indonesia, Venezuela, Costa Rica e Italia, su último país, pues procedía de un Tercera, el Casorano.

Mario vino tremendamente ilusionado con este paso adelante. La segunda vuelta comenzaba en el Carranza donde se perdió 1-0 ante el Cádiz con gol de Iván Guerrero. El astro argentino se sentó en el palco de autoridades para presenciar a su nuevo equipo.

En el Diario As salía foto en color de Mario con la camiseta azulina, aquella que llevaba publicidad de Isla de las Cortes.

Un día después, el 21 de enero de 2002, fue un lunes de visita a la Virgen de la Pastora, la patrona de los deportistas, para pedirle suerte en su proyecto. Fue recibido al mediodía en el Ayuntamiento por el alcalde, Antonio Moreno. Estuvo en todo momento en compañía del presidente Mariano Serrano y sus directivos.

Posteriormente fue presentado a los medios de prensa en el hotel Barceló de Bahía Sur. Mucha expectación. Lo nunca visto. El resumen de sus declaraciones en tres palabras: ganar, fichar e ilusión. Por la tarde, a las 16.30h, saltó al césped del Bahía Sur para comenzar su primera sesión de trabajo con la plantilla, en la que ya se ausentaba Pepichi Torres, baja oficial.

Apenas tres sesiones de trabajo y llegó el primer enfrentamiento: CD San Fernando vs Jerez CF, viernes, con Canal Sur en directo.  Apenas 500 espectadores. Derrota 1- 4. Contó con los canteranos Joaqui, Valdivia y Javi Fernández. Alineó a González, Esteban, Aitor, Joaqui, Espínola, Ricardo, Francis, Valdivia, Orife, Sanlúcar y Óscar Silva. En la segunda mitad salieron Javi Muñoz, Antonio Jesús y Javi Fernández.

Se le concedió el deseo de los refuerzos. Firmaron el delantero canario Batista, el central Luna, el linense Olmo, el argentino Trobbiani y el gallego Fafián. Por otro lado, intensas negociaciones con el finiquito de Pedro Buenaventura, por lo que no se le tramitaba la licencia. Hubo acuerdo final previo al choque en Sevilla ante el filial de Manolo Jiménez. Mario prefirió, para evitar males mayores, no sentarse en el banquillo. Nueva derrota, 4-2, y colista de la clasificación. Ya eran once jornadas sin conocer la victoria.

Las dos jornadas siguientes en casa daban un soplo de esperanza. Dos partidos y dos victorias: 1-0 al Coria y 5-1 al Diter Zafra. Como decía Jordi Agabo en el Diario de Cádiz, “había que frotarse los ojos. Impresionante, en solo un mes el equipo isleño ha cambiado como la noche y el día. Los azulinos de ayer ofrecieron su mejor imagen, su más compacta perfección y su resolución más efectiva”.  La alineación ante el Díter Zafra fue la siguiente: González, Esteban, Antonio Jesús, Luna, Raúl Espínola, Ricardo, Francis, Sixto, Batista, Sanlúcar y Orife.

Los goles los marcaron Orife, Sixto, Batista, Sanlúcar y Francis. En la tabla, decimoséptimos pero a cuatro de la salvación. Solo fue un espejismo dado que las dos jornadas posteriores… derrotas por 1-0 en El Mirador de Algeciras y en casa por 2-3 ante el Motril.

Como Kempes seguía sin poder sentarse en el banquillo y los resultados tampoco acompañaban, se llegó a la idea de contratar a Gustavo Silva como primer entrenador y que él pasara a ser el director deportivo. No cuajó. Vista la no autorización a entrenar en 2ª B, finalmente aceptó una oferta de un equipo de Emiratos Árabes.

Esta, más o menos, es la historia de lo que pudo ser y no fue. Seis partidos: dos victorias y cuatro derrotas. Mejoría en el juego. Los problemas burocráticos fueron un obstáculo insalvable. A pesar de su corta estancia, hizo muchos amigos y se ganó el cariño de la gente. ¿Una foto? Siempre decía que sí.

Al menos podemos decir que perteneció a nuestro club todo un campeón del mundo: Mario Alberto Kempes, el máximo goleador del Mundial de Argentina 1978. Eso sí, efímero.