Capítulo 37: Aquel verano azulino de 1954

Uno de los mejores veranos que se vivió en la ciudad de San Fernando fue en 1954. Bien avanzado el mes de julio, el CD San Fernando ya era nuevo equipo de la 2ª División española. La Isla ardía de calor pero también de los recuerdos vividos pocos días atrás. El regreso de Cáceres, la afición esperando en el puente Zuazo la llegada del bus con los jugadores, la Plaza del Rey como nunca más se ha visto, el acto de agradecimiento a la Virgen del Carmen y un sinfín de vivencias más. Es posible, incluso, que los jugadores se hubieran gastado las cinco mil pesetas que habían cobrado como prima del ascenso.

Al día siguiente de finalizar todos los eventos, comenzaba el trabajo de preparar, organizar y componer el proyecto “de plata” del CD San Fernando como nuevo inquilino del grupo Sur de 2ª División. La sede del número 58 de la calle Real no conocía la palabra “tranquilidad”. Había mucho trabajo por hacer. Los días, de 25 horas mejor. Ángel Baleato comenzaba su tercera temporada al frente. Por supuesto, siguió confiando en el maño Antonio Molinos (¡¿quién mejor!?). En la foto, el binomio Molinos-Baleato.

El teléfono 511 del CD San Fernando no paraba de sonar. Eran muchas propuestas por los mejores jugadores de la plantilla y muchas llamadas para dar bajas y altas.

En las barriadas de La Isla mucha ilusión. La gente paseaba y no hablaba otra cosa que de la visita del Real Betis, Granada, Tenerife, CD Málaga, Xerez Deportivo, etc. Así se puso el Campo de Deportes con la visita del Real Betis.

Los socios y aficionados hablaban de toros y de fútbol: viajes, fichajes, rivales, etc. En la foto de portada, la animosa peña azulina La Morera. Pero la realidad en el seno del club era bien distinta. Los costes de los desplazamientos eran tremendamente superiores (Castellón, Valencia, Tenerife, Madrid…), el campo de fútbol necesitaba una inversión en mejoras y adecentamiento, primas de ascenso, aumento en las nóminas de los jugadores, nuevos fichajes… En definitiva, se multiplicaron por diez las ilusiones, pero también los gastos.

El presidente amagó con dimitir. Ansiedad, agobio, inquietud, incluso salud. Se convocó una reunión extraordinaria para que diera marcha atrás a su decisión. Se zanjó el asunto. “Se queda”.  Su directiva se lanzó a la búsqueda de ingresos. Conversaciones y negociaciones con autoridades, con las fuerzas vivas de San Fernando, especialmente con la industria y comercios. A destajo pelearon el vicepresidente Juan Rivero, el secretario Pepe Bolaños, el tesorero Manuel Acera, los vocales Juan Mósig, Antonio Carmona, José Guerra, Ramón Porras, Francisco Egea, Victoriano Redondo, Salvador O´Dogherty y Luis Belizón. Lo dieron todo y más por su club del alma, que en catorce años había pasado de la 3ª Regional a la 2ª División.

Se montó una comisión de fichajes que se responsabilizó de altas, bajas, renovaciones y cesiones. El azulino se empapaba de fichajes leyendo el Diario de Cádiz o el Marca, escuchando la radio o en el foro de la calle Real. Un día se levantaba enterándose del fichaje del portero Antonio Camacho y del delantero centro Andreu; al día siguiente que venía un medio vasco del Barakaldo que se llamaba Errasti; más adelante, que el Sevilla FC nos cedía al medio Lora. ¿También del Sevilla otro fichaje para la portería? Sí, Guillermo Dellepiane, “Nene”. O discutían si estaba bien que se fuera Ceballos con la gran temporada que había realizado; enfado porque Paquito Belizón se había ido al Cádiz CF… Más alegrías con la continuidad de la columna vertebral formada por Pepe Jiménez, Maluenda, Diego Lucas, Devesa, Luis Periñán, Chispa, Uribarren, Genil y  Ayala. En la foto inferior, los ídolos Luis Periñán y Ayala II, los extremos se tocan.

Temblaron los cimientos de La Isla con el bombardeo de información de que los grandes se querían llevar al goleador Uribarren y al extremo Eduardo Ayala. La directiva cañaílla no se dejó seducir con las 200.000 pesetas que ofrecía el Sevilla FC de Helenio Herrera. La afición acudía a las oficinas a manifestar sus quejas. El San Fernando pedía dinero más cesiones de Herrera II y Ayala I, precisamente su hermano Juan. El Málaga se llevó a prueba a Uribarren. No gustó y regresó. Menos mal.

Llegó la presentación oficial del equipo. Mucha expectación en las gradas de Madariaga. Llegaron los primeros amistosos. Como antesala al inicio de la competición, el 2 de septiembre ante el Sevilla FC en partido nocturno (22h) para evitar las altas temperaturas. ¿Cómo? No había luz artificial, pero se instalaron unos postes eléctricos que se retiraron al día siguiente. Vencieron los de Nervión por 1-2 (gol de Chispa). En acción se pudo ver a los Bustos, Guillamón, Ramoní, Araujo, Liz, etc. Más partidos: el Málaga, al que se goleó 5-0. Este fue el cartel del partido y, como se puede leer, la Comisión pro-fichajes fue el organizador. Por diez pesetas un excelente encuentro.

Unos días antes de comenzar la temporada histórica, la plantilla y la directiva (y muchos aficionados) acudieron a la Iglesia del Carmen para pedir ayuda humana y divina. A los jugadores se les puso el escapulario del Carmelo. Acto seguido acudieron a un restaurante para tomar un ligero refrigerio. Como hoy día se hace, ni más ni menos.

Y llegó el 12 de septiembre de 1954. El CD San Fernando debutaba en 2ª División como ya contamos en el artículo 20. Debut ante el Granada con bofetada (0-3).

Sirvió para darnos cuenta que esto no iba a ser nada fácil. Final del partido, parada con “chiquita” en la “Diana” propiedad de Vicente y compra de dulces en la confitería para hacer aún más dulce la victoria o endulzar algo el domingo si se perdía.

El verano de 1954 fue un verano azulino y de plata. La Isla con/por/para (las tres preposiciones) el CD San Fernando.