Capítulo 22: De los guantes al silbato pasando por el Club Deportivo

El portero extremeño Antonio Camacho Jiménez, conocido en el mundo del fútbol por Camacho, fue uno de los grandes refuerzos para la portería del C.D. San Fernando la primera temporada en 2ª División, o sea, la 54-55. Comenzó siendo titular, pero perdió tal condición y fue suplente de Guillermo Dellepiane (“Nene”). Cuando decidió abandonar la práctica activa como jugador, pasó al colectivo arbitral y con el tiempo fue árbitro internacional, algo controvertido en honor a la verdad. Colgó los guantes tras diez temporadas de futbolista profesional y se colgó el silbato.

El entrenador Antonio Molinos, para el proyecto C.D. San Fernando 54-55, renovó la portería al cien por cien. Llegaron tres metas nuevos: Guillermo, Víctor Vera y… Camacho. Antonio nació un 12 de junio de 1930 en la localidad madrileña de Estremera, pequeña población a 75 kilómetros de la capital. Falleció el 23 de julio de 2003 a la edad de 73 años, víctima de la maldita enfermedad.

Camacho había pertenecido al Rayo Vallecano, a la Gimnástica Segoviana, al Atlético de Madrid, Pegaso, Cacereño y Xerez Deportivo, equipo del que llegó al C.D. San Fernando. A pesar de que solo había jugado cinco partidos con el Xerez en 2ª División, fue una apuesta clara de la directiva para potenciar la portería. Eso sí, con la competencia del gaditano Guillermo y del canario Víctor Vera.

Ganó la partido el meta de Estremera, pues en la primera jornada de liga y primer partido en 2ª División él, Antonio Camacho, era el meta titular para otro Antonio, Molinos. Como ya hemos narrado en otros artículos, el debut ante el Granada C.F. acabó con una contundente derrota (0-3). Aun así, la primera e histórica alineación estuvo conformada por Camacho; Jiménez, Maluenda, Navarro; Devesa, Garcieta; Luis Periñán, Chispa, Uribarren, Genil y Eduardo Ayala. El marcador fue tan desalentador que se buscaron soluciones con cambios en el once. Entre ellos en la portería. En la jornada 2 fue Víctor Vera el meta titular, aunque fue relevado por Camacho en el 57’. El Club Deportivo perdió 5-1 en Castalia, aunque Camacho solo encajó un gol.

En sus apariciones sobre el verde tan solo fue titular en dos ocasiones más, concretamente en la jornada 20 en Tánger ante el España (3-1) y en la jornada 22 en Murcia (8-2). Demasiados goles encajados. También gozó de minutos en la jornada 4 en Tarrasa (3-1), jugando los diez últimos minutos y sin encajar; y  en la jornada 16 en Granada (4-0), igualmente en diez minutos finales y con la portería a cero.

Con escaso éxito personal, aunque con éxito en el equipo con la salvación, encaminó sus pasos hacia un club que ya conocía, el Cacereño. Cáceres siempre fue una ciudad a la que tuvo mucho cariño y donde conoció a su esposa Pepita. Aquí vivió y sufrió una doble fractura en la pierna derecha en un choque en Don Benito que le provocó que con 27 años se retirara del fútbol.

Apasionado del balompié, apostó por seguir ligado a él… pero ahora como árbitro. Su carrera fue meteórica, pues en cuatro años como tal ya arbitraba encuentros de 3ª División y cuatro temporadas después ya lo hacía en 1ª División, teniendo en cuenta que tan solo estuvo una campaña en 2ª División.

Nueve temporadas en 1ª División, arbitrando desde la 67-68 hasta la 75-76 en la máxima división nacional, totalizando 95 partidos. Le llegó la internacionalidad, tanto en partidos de Copa de Europa, como de selecciones absolutas.

Dejó de arbitrar en la 75-76 por cuestiones que no vienen al caso (obviamos su polémica con Plaza, el presidente del Comité Nacional de Árbitros). En la foto inferior, se fotografía con el torero Paco Camino.

En 1970, el Club Deportivo San Fernando le obsequió con la insignia de oro en un partido que se disputó en pretemporada en Madariaga. Fue un hombre muy ligado a sus exequipos. Fueron bastantes veranos los que bajaba a la Isla de León. Es más, incluso llegaba a arbitrar algún partido de verano. En julio de 2003 falleció víctima de la maldita enfermedad que no pudo superar.

Fue cocinero antes que fraile. Siguiendo con el símil, uno de sus trabajos de cocina fue en el Club Deportivo San Fernando, temporada 54-55. El portero que abandonó los guantes para colgarse el silbato.