Capítulo 18: En moto, en avión, en autobús y… a hombros

Tomé, en moto

El central gallego Pedro Tomé Alonso, “Tomé”, llegó al C.D. San Fernando en verano de 1955 para estampar su firma como nuevo refuerzo para el centro de la defensa. Venía con un buen currículum, pues había militado en la Cultural Leonesa, Valencia C.F. y Real Oviedo. De hecho, costó bastante dinero.  En los onces iniciales es fácilmente reconocible porque jugaba siempre con un pañuelo de color en blanco en la cabeza, como se puede apreciar en la foto inferior.

Una tarde calurosísima del mes de agosto, llegó a La Isla de León, se plantó en la sede del club, sita en la calle General Serrano. La anécdota está en que llegó a lomos de una potentísima moto (potente para aquella época) que había cruzado España desde su localidad natal de Teixero (La Coruña) hasta San Fernando. Recorrió 1001 kilómetros en la moto. Todos los presentes se sorprendieron cuando el propio Tomé contó que había realizado el trayecto sin parar.  Se reunió con el nuevo presidente Julio Roa Talavera para el acto protocolario de la firma del contrato.

Ya luego sobre el césped, aunque le costó ganar su sitio, se convirtió en un pilar básico para la defensa. Dicen de él que era algo tosco, pero contundente y muy efectivo en el corte. Disputó 29 partidos, todos ellos completos.

Bracero, en avión no

Precisamente el entrenador de esta temporada 55-56, Adolfo Bracero, tenía un miedo visceral a montarse en avión, es decir, aerofobia. El equipo militaba en 2ª División, y menos mal que solo tocaba utilizar este medio de locomoción una única vez para enfrentarse al C.D. Tenerife.

Cuando llegó la quinta jornada tocaba viaje a las Islas Canarias. Adolfo se negaba tajantemente a viajar en avión. Tenía totalmente decidido hacer la travesía en barco por su cuenta. El presidente Roa Talavera y la directiva tuvieron que insistir y convencerlo para que acompañara al equipo. Finalmente, voló. Lo pasó fatal en el viaje de ida. A la vuelta fue el blanco de todas las bromas de la plantilla. Se perdió 3-1 ante el conjunto chicharrero, pero el cachondeíto tuvo que soportarlo. Aunque dicen que era un hombre gracioso.

Adolfo Bracero nació en Huelva. Fue futbolista del Recre, Sevilla F.C., Atlético Aviación y Real Madrid. Como entrenador dirigió al propio Recre, Real Jaén, U.D. Salamanca y Granada C.F., entre otros.  Al  C.D. San Fernando lo dejó en el puesto decimotercero de la clasificación. Bracero falleció en 1978 a la edad de 68 años.

En autobús

El medio de transporte más utilizado por el C.D. San Fernando era el autobús. Se solía salir dos días antes del partido y desde luego eran muchísimas horas las que se echaban para llegar a los diferentes campos de la geografía nacional. Nada que ver la comodidad actual. Los viajes en aquellos tiempos eran eternos. Por ejemplo, a Málaga eran siete horas.

A las puertas del antiguo bar “La Parada”, junto a la antigua estación de autobuses Comes.

El conjunto azulino viajaba con un autobús de la empresa Meliá. La flota de autobuses era escasa. Pocos saben que el autobús que utilizaba el C.D. San Fernando era el mismo que utilizaba el Cádiz C.F. Ambos alternaban autobús semana a semana. Casi siempre el chófer era el mismo: Julio. El mismo autobús fue utilizado durante muchos años. Esta imagen escaneada nos muestra dicho autobús. Corresponde al libro “Medio siglo de fútbol gaditano” de Balpiña.

El punto de encuentro para sus diferentes salidas era la Plaza de la Iglesia. Allí se encontraba la estación de autobuses y junto a ella el bar La Parada. Para amenizar el viaje, siempre había alguno que cogía el micrófono y se disponía a cantar o a contar chistes. En la temporada 57-58 el delegado Francisco Jiménez Ponce, “Pacoco” era todo un crack: lo mismo contaba chistes, que cantaba, que recitaba poesías.

 Y a hombros

El portero barbateño Antonio Rey salió a hombros del estadio Ramón de Carranza gracias a su portentosa actuación en un clásico de la Bahía el 1 de febrero de 1970. El partido correspondía a la segunda vuelta del grupo VII de 3ª División y terminó con empate a un gol.

El Cádiz no había dejado escapar ni un solo punto en toda la competición, con diecisiete victorias y cuatro empates.  El Club Deportivo recorrió los escasos kilómetros que separan ambas ciudades con el objetivo de dar la sorpresa. El campo con una muy buena entrada y, por supuesto, con muchos seguidores isleños.

Un joven portero, Rey, se convirtió en el héroe de la tarde, al realizar paradas de todo tipo, completando una actuación soberbia.

Cuenta la crónica que maravillaron especialmente dos intervenciones: la primera, paradón ante un remate a la media vuelta del cadista Matías; la segunda, cuando voló al palo izquierdo para despejar a saque de esquina un lanzamiento envenenado de Acedo.

Al término del choque, el propio delegado del San Fernando, Quevedo, acompañado de los futbolistas auparon a hombros y lo sacaron del campo como si de un torero se tratase.

Por cierto, el gol isleño fue obra de Antoñito en el 72’, mientras que el gol local fue de Paquito Baena en el 62’. El once inicial fue el siguiente: Rey, Cáceres, León, Fiñana, Carrasco, Cantón, Paquito, Mariano, Chicha, Antoñito y Zarzuela. En la segunda mitad Viloita entró por León.

Así pues, pocos futbolistas han salido a hombros de un estadio visitante. El Rey de Barbate sí.