Lección de efectividad en Sanlúcar (1-2)

El San Fernando sigue en una nube. El equipo azulino ha vuelto a ganar, esta vez en un campo tremendamente complicado como es El Palmar de Sanlúcar de Barrameda. Lo ha hecho mostrando una efectividad tremenda y asestando dos golpes decisivos en momentos claves de un duelo bonito y disputado. Carri marcó antes de la media hora, David Toro anotó en el ecuador de la segunda mitad, pero Pablo Sánchez desniveló la contienda poco después a balón parado.

Javi Gómez fue la principal novedad del once de José Pérez Herrera. El jerezano se estrenaba como titular y pronto tuvo el condicionante de una cartulina amarilla a los 5 minutos de juego. A pesar de ese lastre, el San Fernando, con Carri en la izquierda y Manu Ramírez de enganche (y viceversa) se sentía bastante cómodo y atosigaba al Sanluqueño con presión alta en campo contrario.

Los acercamientos de un partido tenso llegaban a balón parado por medio sobre todo de Carri. El Sanluqueño se estiraba y Mawi pudo adelantar a los suyos al cabecear un servicio desde la diestra de Güiza. Rubén Gálvez echó el cerrojo a su meta desviando el balón por encima del larguero.

El partido no tenía un dueño claro en este tramo, si bien es cierto que el San Fernando se sentía mejor. Lo intentó de volea arriba Javi Gómez justo antes de que, en el 27’, Gabi Ramos se adentrase por la banda derecha y mandara un pase medido al segundo palo. Allí, libre de marca, Carri remachó a la red para algarabía de los azulinos que se agolpaban en las gradas.

El gol espoleó y acomodó aun más a los cañaíllas, que insistieron en su idea de presionar en campo contrario. Tanto es así que en el minuto 36, Pau Franch asedió al meta Javi Jiménez en el área pequeña. El despeje forzado del portero riojano rebotó en la espalda del ariete y el esférico lamió el palo de la meta sanluqueña.

Antes del descanso, el Sanluqueño parecía haberse rehecho del mazazo del 0-1 y se vino arriba en busca del empate. Sin ir más lejos, un servicio de Del Moral (muy marcado todo el encuentro por un Nano que rozó la perfección a banda cambiada) desde la derecha fue rematado de manera defectuosa por Mawi, que se lanzó en plancha con los pies por delante.

El San Fernando controlaba a priori un encuentro que iba a dar mucho de sí en el segundo acto. El Sanluqueño quería tener la posesión de balón y los azulinos no hacían ascos a la idea del contragolpe. Manu Ramírez intentó sorprender de falta directa en el 50, tres minutos antes de que los locales moviesen ficha. David Toro sustituyó a Reina y el veloz atacante revolucionó la contienda.

En el 55’, Pedro Ríos dio su último servicio a la causa azulina en el choque, ya que tras un centro a las manos de Javi Jiménez decidió pedir el cambio por unas molestias físicas. En su lugar entró Pablo Sánchez.

El duelo entraba en su fase decisiva con un Sanluqueño cada vez más confiado en sus posibilidades. La movilidad de sus hombres de arriba y la frescura de David Toro provocaron la agitación del duelo. Un balón largo a la espalda de la zaga parecía ser propiedad de Gálvez. El portero tuvo que salir fuera del área por la carrera del propio Toro. Gálvez llegó antes y pateó un esférico que rebotó en el cuerpo de David Toro. El delantero, a la carrera, solo tuvo que asegurar el pase a la red para anotar el 1-1.

El Palmar era una fiesta y el San Fernando tuvo que reorganizar sus ideas sobre la marcha. Tener valor y confiar en sus opciones. Tirar de experiencia y temple en una situación cuanto menos complicada. Lo hizo. Pérez Herrera dio entrada a Bruno Herrero para controlar la medular y, a balón parado, Pablo Sánchez se vistió de ariete para lograr la victoria.

El atacante azulino aprovechó una jugada ensayada que nació en los pies de Carri. El mediapunta la puso pasada al segundo palo, donde Pau Franch la recepcionó y la puso en la frontal del área pequeña, zona donde Colo le dio continuidad y Pablo paró el tiempo para tocarla con un toque sutil por encima del portero.

A partir de ahí, el San Fernando supo jugar con la situación. El Sanluqueño lo intentó con más corazón que cabeza (acabó con el central Jose en zona de ataque) y la defensa isleña se mantuvo firme, supo sufrir y apenas tuvo que lamentar acciones de peligro en contra en la recta final.

Con este resultado, los cañaíllas suman ya 42 puntos y se mantendrá una semana más en zona de playoffs. El próximo domingo recibirá al Villanovense a las 17:00 h. en Bahía Sur.