Dulce empate para despedir el curso (1-1)

El San Fernando CD cerró la temporada con un intrascendente empate que dio paso a una bonita fiesta en la que se demostró, una vez más, la comunión entre equipo y afición. Buba, rozando el descanso, anotó el gol azulino, mientras que Oliva fue el encargado de evitar la victoria cañaílla con un tanto en el ecuador de una segunda parte muy animada.

José Pérez Herrera dio continuidad al once de la pasada semana frente al Melilla. Desde el primer minuto, los azulinos dejaron claro que iban a por el encuentro a pesar de haber mantenido la categoría. El UCAM trataba de salir con el balón jugado mientras que la intensidad y el fútbol directo eran las armas locales.

Buba, que vive sus mejores momentos en La Isla, se vistió de asistente para dar un.soberbio pase desde la izquierda al que no llegó en carrera Pedro Ríos por muy poco. Poco después, el propio Buba se sacó un zurdazo desde la frontal que puso en problemas a Esteve.

El ariete catalán remató a las manos del portero un centro desde la izquierda de Juanje y, antes de la media hora, Galindo fue el encargado de disparar desde la frontal. Esteve solventó la situación blocando en dos tiempos.

Buba, que seguía pletórico, rozó el tanto en un uno contra uno en el que Dani Pérez se cruzó justo antes de que el delantero cargase la pierna. Fue en el 43′ cuando un centro desde la izquierda de Bruno Herrero fue cazado por Pedro Ríos en el segundo palo. El suave toque del jerezano habilitó a Buba, que fusiló al portero también de cabeza.

Todo iba sobre ruedas en el descanso del choque. El San Fernando se veía superior y en el 55′ Pedro Ríos tuvo el segundo con otro testarazo que pudo repeler el meta.

Por desgracia fue Gerard Oliva quien encontró la red aprovechando una contra. El delantero universitario regateó a Miguel Guerrero y marcó a puerta vacía. Con el empate a uno hubo tiempo para cambios: Óscar Martín, Sergio Noche y Carri dieron dinamismo al choque.

Óscar Martín tuvo dos latigazos desde la frontal que se marcharon desviados y, poco después, Bruno Herrero protagonizó una gran jugada personal que Casares culminó con otro chut desviado por poco.

Ambos equipos pelearon a terminar y no dieron el empate por bueno hasta el último segundo. De hecho, el UCAM tuvo una ocasión en el descuento con una falta de Góngora que se estrelló en la barrera.

Fue el final de una temporada inolvidable para todos que, como tal, merecía una bonita celebración. Jugadores y afición cantaron en el césped y en el propio vestuario.

Y es que un noveno puesto y estos 49 puntos bien merecen una larga celebración. ¡Enhorabuena, azulinos!