El Juvenil A cuenta sus partidos por victorias en Segunda Andaluza

Seis de seis. Dieciocho puntos de dieciocho posibles y líder indiscutible de su grupo en la Segunda Andaluza. El Juvenil A que dirige José Miguel Raya no ha podido comenzar mejor y, tras la derrota del Balón de Cádiz en San Roque, se ha colocado como primer clasificado en solitario.

Un inicio soñado que para su técnico supone un auténtico orgullo: “Estoy muy contento porque el trabajo está dando sus frutos, aunque está claro que todavía queda mucho por hacer”. Pies en el suelo, aunque, como él mismo afirma, seguir ganando es “un estímulo más” para motivar a sus chavales.

El Juvenil azulino comenzó la liga venciendo por 4-1 al Balona Balompié en Bazán, feudo donde también logró una goleada de escándalo en el temporada. El conjunto azulino cuenta sus encuentros por victorias y este pasado fin de semana, después de una épico triunfo con remontada incluida en Chiclana y aprovechando el tropiezo del derbi ante el San Fernando Atlético (4-0) y superó al Arcos CF en un emocionante duelo (3-2). Lejos de La Isla, Guadalcacín (1-3), San Roque (2-3) y Chiclana (1-2) han visto salir triunfantes a los isleños. ¿Cuál es la clave? Habla el míster: “Los chicos tienen una calidad técnica impresionante para su edad y, además, han sabido sobreponerse a las distintas bajas y lesiones que hemos sufrido”.

Raya reconoce que en ningún momento se llegó a plantear iniciar el curso de esta manera, aunque sí que, durante la pretemporada, las sensaciones que daba el equipo eran muy esperanzadoras: “En verano hicimos una gran pretemporada, pero ya sabemos que cuando arranca la liga todo es muy distinto”. En este sentido, el míster alaba a sus pupilos “por competir en cada partido hasta el final”, algo clave para la buena marcha de cualquier equipo que se precie.

En estas etapas, las victorias son recibidas con la más amplia sonrisa, pero ¿qué pasará cuando el balón no entre y el equipo caiga? La respuesta es clara: “Sabemos que eso puede pasar en cualquier momento y estamos preparados, pero luchamos para que se produzca lo más tarde posible y, sobre todo, que no afecte psicológicamente a los chicos”. No obstante, el míster no se muestra excesivamente preocupado: “Es un grupo muy humilde y trabajador y seguro que en el momento en el que perdamos un partido seremos más fuertes”.

Por último, Raya dejó claro cuál es su deseo más inmediato más allá de los triunfos: “Continuar ayudando a los jugadores en su formación y que, en un futuro, más de uno esté compitiendo con el primer equipo en Segunda División B”.