El San Fernando Club Deportivo ha logrado en la tarde de hoy un histórico y holgado triunfo ante el Linares Deportivo (4-1) y se ha asegurado, de forma brillante, su permanencia en la categoría de bronce del fútbol español. Los goles de Espinar, por partida doble, Francis y Carralero llevaron el delirio a una afición que abarrotó las inmediaciones del estadio Iberoamericano desde dos horas antes del pitido inicial.

SAN FERNANDO

4

1

LINARES DEPORTIVO

Ficha técnica

San Fernando Club Deportivo: Salva, Mario, Rubén, Fran Martínez (Gerrit 44′), Luque; Lolo Garrido (Jorge Herrero 59′), Bruno Herrero, Galindo, Francis (Iván 69′), Espinar y Carralero.

Linares Deportivo:  Lopito, Joselu, Rosales, Gonzalo (Casi 46′) (Gámiz 67′), Higinio, Álvaro Vega, Chus Hevia, Rodri (Luis Lara 38′), Corpas, David Cuerva y Mario Martos.

Goles

  • 1-0 (22′) Espinar
  • 2-0 (55′) Francis;
  • 3-0 (84′) Espinar;
  • 4-0 (87′) Carralero;
  • 4-1 (90+’) Luis Lara.

Arbitro

González Francés, del Comité Territorial de  Las Palmas. Amonestó a Lolo Garrido, Francis, Espinar, Carralero por parte local; por parte visitante,  Mario Martos y Álvaro Vega.

Incidencias

Última jornada del grupo IV de 2ª B. En juego la permanencia. Más de 6000 aficionados han defendido La Isla. ¡Gracias afición! Inolvidable. El partido fue televisado por Canal Sur TV.  Antes de comenzar el encuentro saltaron al centro del terreno de juego la plantilla y cuerpo técnico del San Fernando B por su ascenso y el Prebenjamín por su título de campeón.

Los dos técnicos, tanto Méndez como Juan Ferrando, innovaron para disputar esta final. El míster azulino dio entrada a Antonio Luque en el lateral izquierdo y, ante la baja de Regino por sanción, Fran Martínez fue la pareja de Rubén en el eje de la zaga. Además, Dani Martínez se quedó fuera del once inicial para que Espinar volviera después de perderse el duelo del Colombino. Por su parte, el Linares salió decidido a mantenerse como un bloque atrás, con defensa de cinco y esperando a que Corpas y Chus Hevia fabricasen alguna ocasión de peligro.

DSC_0257

DSC_0237

El San Fernando, como demandaba Méndez, fue inteligente. No cayó en ninguna trampa. No perdió en ningún momento la calma. Confiaba en sí mismo. Se sentía fuerte gracias al aliento de seis mil guerreros que invadieron las gradas para emular a sus antepasados. Peleando, rugiendo como si estuviesen de corto, dieron alas a un equipo que, tras unos primeros diez minutos de tanteo, se soltó el pelo e hizo disfrutar como nunca.

La aglomeración de futbolistas en el centro de la zaga linarense obligaba a que Francis y sobre todo Carralero cobraran un protagonismo esencial en el duelo decisivo. Un centro del extremo isleño provocó la primera ocasión clara. En el segundo palo, Espinar apareció para cabecear con toda la intención del mundo. Picado, abajo, donde solo el pie de Lopito podía evitar la locura colectiva.

No llegó el primero, pero el choque tomó un solo color. El San Fernando se sentía cómodo con ese bombardeo de centros laterales. Francis estuvo a punto de aprovechar un nuevo servicio de Carralero, pero su remate con la testa lo atrapó el arquero visitante en la misma línea de gol.

La banda izquierda, por aquel entonces, era literalmente isleña. La grada de General se levantaba con cada arrancada de un Luque que peleó como un auténtico jabato  y de Carralero, creador del primer tanto de la tarde. Recibió dentro del área, amagó a su par, buscó ángulo y disparó raso. Duro. Abajo. Esperando que el bosque de piernas fuese mortal. Lo fue. Por allí andaba Miguel Ángel Espinar, nueve que no había tenido excesiva suerte de cara a puerta este año. Sin embargo, hoy era su día. Dio potencia con el tacón a un balón cuyo destino era la red.

DSC_0399

El estadio tembló. Lo más difícil estaba hecho. El San Fernando mandaba al Linares a la promoción con ese resultado parcial. El equipo visitante quiso reaccionar. De hecho, tardó menos de dos minutos en responder. Chus Hevia mandó un cabezazo al palo en el minuto 25 y avisó al Club Deportivo: prohibido confiarse.

Y el equipo de Méndez no lo hizo. Un inspirado Espinar aprovechó una gran asistencia de Galindo para, a la media vuelta, tratar de sorprender a Lopito sin suerte. Del mismo modo, el propio Galindo, con la zurda, mandó un fuerte latigazo por encima del larguero.

El partido le sonreía al San Fernando, más intenso y concentrado que su rival. Fran Martínez y Rodri chocaron violentamente en un duelo aéreo que se saldó con el primer cambio visitante. El futbolista azulillo, fue sustituido por precaución y trasladado al hospital para descartar problemas mayores. Luis Lara le relevó. Algo similar le ocurrió al equipo isleño, puesto que Fran Martínez, que salió tocado de dicha acción, sufrió un nuevo encontronazo que le obligó a retirarse antes de tiempo del terreno de juego.

Así pues, el Club Deportivo debía jugarse la permanencia con Gerrit de improvisado central. El experimento no pudo salir mejor. A la vuelta de vestuarios, el San Fernando salió mandando. Sin conservadurismos de ningún tipo. El Linares, incapaz de controlar el juego, optó por colgar balones a través de Chus Hevia y Lara. Sin embargo, ninguno llegó a buen puerto.

Cuando los de Juan Ferrando decidieron dar un paso adelante, un contragolpe encarriló el choque. Era el minuto 55. Espinar, ávido de gloria, galopó para llegar en buenas condiciones a un despeje de un córner rival. Lo consiguió. El Linares  se encontró cerrando únicamente con un defensor y el loreño lo sorteó a la perfección. El pase a la carrera de Francis por el otro ala fue delicioso. Tanto o más que el recorte del de Torreblanca, que sorteó a Higinio con un regate espectacular y fusiló a un Lopito ya vencido.

DSC_0480

DSC_0489

Otra vez. El héroe de Águilas repitió celebración desprendiéndose de la camiseta ante la algarabía del público. Besos, abrazos, gritos. Quedaba algo más de media hora para alcanzar la gloria, pero psicológicamente, el San Fernando ya se sentía vencedor.

El equipo volaba. Literalmente. Bruno Herrero realizó una grandísima jugada individual, de área a área, demostrando su superioridad física a pesar del despliegue realizado hasta ese momento. Carralero no pudo aprovechar el pase de la muerte del jerezano, que pretendía completar uno de los mejores goles de la temporada.

Hubo que esperar a que Méndez refrescara las piernas de su equipo para completar la goleada. Lolo Garrido permitió a Jorge Herrero disfrutar de los últimos minutos de partido. Francis, también exhausto, acabó ovacionado y relevado por Iván, hombre que dinamitó los instantes finales.

Y es que el de La Algaba, después de avisar con un disparo que se envenenó y casi sorprende al arquero con una parábola peligrosa, le metió una marcha más a la banda diestra del ataque isleño. Tanto que, tras un par de retos en velocidad a Higinio, aprovechó una segunda oportunidad para asistir a Espinar, que, de primeras, anotó el tercero.

DSC_0588

El banquillo ya era una fiesta. La Isla hacía la ola. El rugido azulino era incesante. Nadie podía quedarse impasible en su butaca cuando otra arrancada de Iván provocó el cuarto, obra de Carralero previa dejada de un Espinar que parecía tocado por una varita mágica.

DSC_0607

4-0. Delirio. El San Fernando parecía tocar las nubes y poco importó que Martos, con un disparo ajustado, maquillase el resultado. Las caras lo decían todo. Alegría a raudales, abrazos a tutiplén. Poco importó la petición del Club de no invadir el césped a la finalización del encuentro.

Cuando González Francés pitó el final, los guerreros azulinos tomaron el campo de batalla. Cesaron de disparar. Ya no hacía falta. El Linares, derrumbado, se había rendido asombrados por el potencial isleño. De 1810 a 2017. 207 años después, la leal y heroica ciudad de San Fernando demostró, una vez más su condición de invictos ante el rival.

Todo gracias a ti, guerrero. A ti, azulino, que hoy dormirás cansado pero feliz. Muy feliz. Porque te lo mereces. Porque, hoy, La Isla entera ha querido y ha podido. San Fernando es de Segunda B. La Isla seguirá siendo de bronce, al menos, una campaña más. ¡Enhorabuena, cañaíllas!

DSC_2502