Antonio Méndez afrontó esta mañana tranquilo su última comparecencia de la liga regular. El técnico tardó apenas segundos en pronunciar el verbo que tanto se está escuchando en La Isla durante esta semana: “Tenemos 90 minutos para ganar, el equipo lo está dando todo en esta recta final y esta vez solo nos vale meter un gol más que ellos”.

Existen muchísimas similitudes entre esta situación y un playoff de ascenso según el míster: “Nos lo planteamos así, porque nos daría muchísima tranquilidad para poder trabajar el año que viene y sería una alegría enorme ganar aquí, ya que el año pasado ascendimos fuera. Creo que sería un momento de satisfacción enorme para todos”.

El término final se empleó en repetidas ocasiones y Méndez no rehuía de tal catalogación: “No nos vale el empate, tenemos que ganar y disponemos de 90 minutos para lograrlo”. Sin embargo, matizó que había que jugar este encuentro “con inteligencia, de nada vale marcar pronto si luego no gestionamos la ventaja”.

¿Es importante que el Linares no marque primero? “Para esa circunstancia tenemos dos lecturas: si nos marcan la gente se pondrá nerviosa, pero tenemos que ser lo suficientemente inteligentes como para no cometer errores defensivos y arriba estar lo más acertados posible”.

A petición de la prensa, Méndez lanzó un mensaje al aficionado que se estrena esta temporada y vendrá a Bahía Sur por primera vez este domingo: “Les diría que intenten disfrutar del juego del equipo y sobre todo, a pesar de que no será un juego vistoso, pueden ganar el choque con el ánimo y el corazón que van a poner y nosotros pondremos la inteligencia dentro del campo”.

En términos psicológicos, Méndez cree que cada uno debe ser capaz de gestionar sus emociones a nivel individual: “Intentaremos tener calma, pero a la vez jugar con nervio e intensidad, porque jugar tranquilos y sin ritmo evidentemente no nos vale, nos vale tener tranquilidad, pero no jugar tranquilos”.

En cuanto a las bajas el técnico descartó a Castillo por lesión y a Regino por sanción. “Ya tenemos prácticamente  definido el once inicial”, confesó, aunque dejó entrever la posibilidad de algún tipo de novedad.

En cuanto al rival, Méndez cree que el rival “ha cambiado muy pocos nombres en su alineación desde la última vez que nos enfrentamos, a excepción del delantero. Sus tres mediaspuntas y su centro del campo tienen muchísima calidad y manejan bien el balón parado”. El entrenador azulino lo definió como un rival “de la categoría, importante, pero nosotros también tenemos nuestras armas y a pesar de que allí perdimos 3-0 fue un resultado bastante engañoso a tenor de lo que fue el partido”. Destacó también la capacidad de su equipo para “competir en cualquier campo ante cualquier rival y eso es lo que espero del equipo”.

Méndez no quiere imaginarse ningún guion de partido. “Da igual quien marque, quien juegue y lo que pase, lo importante aquí es ganar”. Afirmó que su deber es “saber jugar con la plantilla que tiene, controlar el tema de la ansiedad y ver quién es capaz de hacerlo mejor porque es un encuentro duro en ese sentido, pero tenemos capacidad deportiva y mental para solventarlo”.

A pesar de las preguntas de la prensa, Méndez quiso mantener en secreto el once que pondrá en liza sobre el verde de Bahía Sur: “Este sábado aún tenemos un entrenamiento que realizar y será entonces cuando decidamos”.

En cuanto al árbitro, lamentó que el árbitro se equivocase “en dos acciones dentro de su área  que nos favorecían, pero nos tenemos que olvidar de eso y generar muchas ocasiones de gol, estar cerca de su área para que tengamos más opciones de que nos piten algo a nuestro favor”.

En este sentido, el míster piensa que su equipo “está generando situaciones de gol y solo un mínimo error es el que nos pone el partido cuesta arriba”. No obstante, “tenemos que pensar que hemos ganado cuatro partidos en casa y somos más que capaces de lograr el quinto triunfo en Bahía Sur”.

Los números no son los mejores como local pero “no tenemos que pensar en el antes ni en el después: es ahora, 90 minutos para ganar, eso es lo importante”.  El técnico además, no piensa en otra cosa: “No, no he mirado qué rivales nos podrían tocar en caso de jugar playout, tenemos que pensar todos exclusivamente en el Linares”.

¿Y los jugadores? “Tienen muchísimas ganas de domingo. Estas semanas son atípicas porque cuesta controlar los nervios, pero lo que está claro es que todos están como locos por que sean las seis de la tarde del domingo”.